En tierras hostiles vagas, feroz Guerrero,
Tu larga cabellera ondea al viento
Y refulgen tus pupilas la noche
Que embarga tu alma,
La sed por sosiego.
Viajas, batalla libras constante.
Oh, brillante hijo de tu Padre,
No merma tu voluntad férrea
Con adversidad ni con tormenta.
Tu marcha marca las huellas
De un presto andar...
Y presto el alma obsequias
Al deber que te ha sido impuesto.
Lucha sin ver alguna cara,
Lucha sin recompensas,
Lucha sin saber siquiera si una
Fragante mañana verás el rostro
Que de tu pecho roba el aire...
Viaja, Carmesí Guerrero,
Siempre adelante, confía y batalla.
Mortal cada estocada, eres devoto.
Fría y filosa tu mirada, aniquilante.
Entrega sin reparos tu alma...
Tu alma con ella está,
A mares y montañas,
En el lecho, en tu hogar.
En tu casa, junto al fuego,
Desde ahí te acompaña el armonioso respirar.
Aliento de vida exhalan, que inhalas,
Oh Guerrero,
Ellos quienes son tu verdadera fuerza.
La mujer y el hijo,
Oh Guerrero,
Por ellos refulge tu destreza...
En el mar sangriento.
Tu larga cabellera ondea al viento
Y refulgen tus pupilas la noche
Que embarga tu alma,
La sed por sosiego.
Viajas, batalla libras constante.
Oh, brillante hijo de tu Padre,
No merma tu voluntad férrea
Con adversidad ni con tormenta.
Tu marcha marca las huellas
De un presto andar...
Y presto el alma obsequias
Al deber que te ha sido impuesto.
Lucha sin ver alguna cara,
Lucha sin recompensas,
Lucha sin saber siquiera si una
Fragante mañana verás el rostro
Que de tu pecho roba el aire...
Viaja, Carmesí Guerrero,
Siempre adelante, confía y batalla.
Mortal cada estocada, eres devoto.
Fría y filosa tu mirada, aniquilante.
Entrega sin reparos tu alma...
Tu alma con ella está,
A mares y montañas,
En el lecho, en tu hogar.
En tu casa, junto al fuego,
Desde ahí te acompaña el armonioso respirar.
Aliento de vida exhalan, que inhalas,
Oh Guerrero,
Ellos quienes son tu verdadera fuerza.
La mujer y el hijo,
Oh Guerrero,
Por ellos refulge tu destreza...
En el mar sangriento.
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